Desde Uruguay, Paraguay y Brasil: conocé a las 7 profesionales voluntarias que enviamos

Uruguay
Con gran orgullo te presentamos a Lucía, Jimena, Valentina, Paola, Franciele, Annelise y Rebeca. Ellas son las profesionales voluntarias seleccionadas desde la oficina de Uruguay y enviadas al continente.

A continuación te presentamos a cada una, a través de breves testimonios y un resumen de sus proyectos.

Lucía va a participar del proyecto de Huertos de Autoconsumo en Canaque, Guatemala, para la implementación y mejoramiento de los huertos y hábitos alimenticios de la comunidad. Conocé más del proyecto en este video.

Lucía Orsi Alcorta es psicóloga, uruguaya y tiene 26 años.

Lucía Orsi Alcorta es psicóloga, uruguaya y tiene 26 años.

“Espero poder aportar mis conocimientos profesionales y también personales, y luego traer conmigo muchas experiencias que pueda volcar en mí y mi país. Quiero llevar los ojos bien abiertos y el corazón también para dejar y traer lo más posible. Deseo para nuestro continente, que todos y todas podamos vivir libres, felices y sin preocupaciones que tengan que ver con nuestras necesidades básicas, que todos tengamos los mismos derechos y oportunidades y así movernos de manera igualitaria.”

Jimena llevará adelante un proyecto para mejorar la atención a personas migrantes en Antofagasta, Chile. Conocé el proyecto aquí.

Jimena González tiene 38 años, es uruguaya y psicóloga

Jimena González tiene 38 años, es uruguaya y psicóloga

“Esta experiencia es una desafío que involucra no solamente la voluntad sino también la ambición de generar un cambio, evitando que los derechos de los migrantes sean vulnerados. Considero que la vocación de servicio y la empatía son las claves para construir vínculos que fomenten nuevos lazos sociales en búsqueda de una igualdad de oportunidades. Sueño con que disminuyan las brechas sociales que, además de generar pobreza y exclusión, generan también diversas formas de violencia.”

 Valentina integra un equipo que brindará apoyo profesional a través de terapias físicas y psicológicas para niños con discapacidad múltiple, sus familias y comunidad educativa, en la Escuela Especial Corpaliv en Santiago de Chile.

Valentina Malacrida tiene 26 años, es psicóloga y uruguaya.

Valentina Malacrida tiene 26 años, es psicóloga y uruguaya.

“Estoy convencida que desde el único lugar que se puede trabajar es desde el amor y para el amor, lo cual implica responsabilidad y compromiso con uno mismo y los otros; un lugar de empatía acompañando al otr@ desde lo más humano y profesional. Trabajar como profesional voluntaria en América Solidaria es una oportunidad única y enriquecedora, desde lo personal y lo profesional. Aspiro a focalizarme principalmente en el bienestar de los niños, jóvenes, sujetos de derechos con quien trabajaremos; así como también el compromiso con los técnicos, actores sociales, generando consciencia de la importancia de construir una nueva mirada de la discapacidad en la sociedad.”

Paola desarrollará un proyecto que busca sensibilizar a comunidades educativas en contexto migratorio, para fomentar la integración e inclusión.

Paola Ávila tiene 33 años, es paraguaya y es profesional de las Ciencias de la Educación y Desarrollo.

Paola Ávila tiene 33 años, es paraguaya y es profesional de las Ciencias de la Educación y Desarrollo.

“Me gusta mucho trabajar con la gente, conocer sus historias de vidas, sus sueños, como se ven en este mundo y a partir de eso construir con ellos. Espero realmente contribuir al proceso de  cambio real para las personas, poder ser una persona que colabore, construya y aporte desde lo que puedo dar y ofrecer. Aprender, entender y confirmar que el poder del cambio está en la propia gente, solo debemos crear las condiciones para que eso suceda.”

Franciele impulsará un proyecto de educación popular para niños y niñas de la Escuela Casa Azul en Santiago, Chile.

Franciele Freire tiene 27 años, es brasileña, profesora de portugués y escritora.

Franciele Freire tiene 27 años, es brasileña, profesora de portugués y escritora.

“Me motiva conocer otros contextos sociales latinoamericanos que son muy semejantes a los de mi país y, por eso, nos acercan. Quiero estar en contacto con distintas situaciones, dentro de las comunas y de los espacios donde niños y niñas en situación de pobreza viven sus vidas; y de ese modo, poder reaccionar al llamado de transformación social. 

Lucho por una América donde la Educación sea, realmente, la herramienta del cambio social. Lucho por equidad, respeto, por el conocimiento, las oportunidades, el direccionamiento social para los valores humanos y el cuidado al medioambiente.”

 

Annelise llevará adelante un proyecto en Uruguay que busca fortalecer los procesos de gestión y análisis de la información de la población de varios centros educativos, iniciando con el Colegio San Adolfo, ubicado en El Dorado (Canelones).

Annelise Costa es brasileña, tiene 26 y es socióloga.

Annelise Costa es brasileña, tiene 26 y es socióloga.

“Lo que me motiva ser profesional voluntaria de América Solidaria es el gran bien que puedo hacer para personas que necesitan. Es espero que este año me proporcione una gran experiencia de vida, de aprendizaje y valores; y poder ayudar a muchos. 

Sueño con un continente justo, solidario y con condiciones dignas para todas las personas. Sin perjuicio, sin ambición, sin desigualdad, y con personas que piensan en el próximo como en él. Y para eso necesitamos de mucha ayuda e iniciativa, que debe empezar por nosotros mismos.”

Rebeca será parte del proyecto “Recrear la convivencia” que busca fortalecer los espacios de acción para el mejorar la convivencia y contribuir al desarrollo integral de los estudiantes de un colegio en Huaycan, Perú. Conocé este proyecto aquí.

Rebeca Macedo es brasileña, tiene 27 años y es psicóloga.

Rebeca Macedo es brasileña, tiene 27 años y es psicóloga.

“Aunque estemos en una época especialmente difícil, tengo una incansable esperanza en nuestro continente. Creo en un futuro menos conservador, con una población más autónoma e involucrada en las luchas y decisiones sobre su propio destino. Espero que nos podamos fortalecer como región, valorizando nuestra diversidad y poniendo el bienestar de nuestra gente por arriba de los intereses económicos. Sé que tenemos un largo camino, pero iniciativas como esa me renuevan la creencia en el potencial transformador de la solidaridad para la construcción de un continente más justo, democrático y menos desigual.”

 

¡Les deseamos mucho éxito a todas!