Asignatura pendiente

Uruguay
Hoy conmemoramos un nuevo Día Internacional para la Superación de la Pobreza. Sin dudas una fecha para reconocer y celebrar todo lo que se ha avanzado, pero también para asumir cuanto queda por hacer.

Uruguay suele ubicarse a la vanguardia en la región por sus niveles de protección social, la cobertura de sus programas de seguridad social y sus niveles de formalización y protección a través del empleo. Pero estos avances, todavía no son suficientes para cerrar las fuertes inequidades generacionales que hay en el país. Es que quizás en Uruguay, más que en ningún otro país de la región, es verdad la afirmación de que la pobreza tiene rostro de niña, niño y joven.

Si bien el 6,2% de los hogares se encuentra en situación de pobreza (según la última medición del Instituto Nacional de Estadística), si observamos la situación de los niños  y niñas menores de 6 años, la incidencia de la pobreza alcanza al 20%. El contraste es aún mayor cuando comparamos la situación de los niños con la de los adultos mayores, segmento con una incidencia de 1,9% de personas viviendo en pobreza.

También la situación a nivel laboral muestra contrastes muy marcados por edad. De acuerdo a la OIT y CEPAL, en el 2016  los mayores de 25 años registraba una tasa de desempleo de 5,1%. Sin embargo, entre los jóvenes, el 23,5% de los que buscaban empleo no lo conseguían. El acceso al mercado de trabajo es más complicado en Uruguay si además de joven se es mujer. En ese grupo poblacional, la tasa de desempleo asciende a 28,9%.

No hay dudas, que el desbalance generacional es muy fuerte en Uruguay, afectando las oportunidades de niños, niñas y jóvenes. Estamos frente a una sociedad que ha logrado avances significativos en el cuidado y la protección de sus adultos  y especialmente sus adultos mayores, pero que tiene, entre sus asignaturas pendientes, proteger a los más pequeños.

 

Javier Pereira

Director Ejecutivo

América Solidaria Uruguay